El pasado 1 de diciembre vivimos en Mallorca algo más que una jornada. Fue uno de esos días que se sienten y que, sin darte cuenta, se quedan contigo.
Desde el primer momento hubo algo especial. Ganas de aprender, de compartir, de seguir creciendo. Porque cuando se juntan profesionales con pasión, todo fluye de una forma distinta. Hablamos, aprendimos, intercambiamos ideas… pero, sobre todo, nos reencontramos. Y eso es lo que hace que todo cobre sentido.
Mallorca nos regaló una jornada llena de energía. De esas que te recuerdan por qué haces lo que haces. Pequeños instantes que dicen mucho… aunque sabemos que lo más importante no siempre se puede grabar. Porque, en el fondo, este post es solo una cosa: un gracias enorme.
Gracias por estar.
Gracias por compartir.
Gracias por sumar.
Gracias por confiar en nosotros.
Y gracias, de verdad, por elegir formar parte de Ópphalo.
También queremos dar un agradecimiento muy especial a la Asociación de Esteticistas de Baleares, Asineba Pinem, por acompañarnos y hacerlo todo aún más especial.
Ópphalo Clinic continúa
Y lo mejor es que nuestras jornadas de convivencia continúan. Nuestra próxima parada… Tenerife. ¿Te vienes?





